Petirrojo Erithacus rubecula

Descripción

El plumaje del macho y de la hembra es semejante: el pecho y la cara naranja, bordeado por un gris azulado en los lados del cuello y del pecho. Las partes superiores son de color marrón y el vientre blanquecino, mientras que las patas y los pies son de color marrón. El pico y los ojos tienen un color negro.

Distribución

Su área de distribución abarca Europa, el noroeste de Asia y el norte de África, y se extiende hasta el oeste de Siberia en el oriente, en el sureste hasta la cordillera del Cáucaso, y en el sur hasta Argelia.

Hábitat

El petirrojo habita en bosques húmedos, frondosos y mixtos, con abundante sotobosque y espesa capa de hojas muertas o de musgo, parques y jardines con maleza. Tiene preferencia por la cercanías del agua. Se encuentra por cualquier lugar.

Alimentación

El petirrojo busca insectos en el suelo; también arañas, lombrices y caracoles. En otoño come bayas y frutos. En invierno se deja ver cerca de los graneros, donde come pasas, copos de avena y otros alimentos blandos.

Aprende pronto a tomar el alimento de la mano del hombre. En este sentido, los petirrojos del norte de Europa están más acostumbrados que los españoles, ya que su experiencia con la especie humana les ha permitido ser más confiados.

Reproducción

Durante la época de celo, el macho alimenta a la hembra. Ésta construye el nido en una depresión del suelo, debajo del césped alto o en los agujeros de los árboles, empleando hojas y tallos.

El petirrojo hace dos nidadas entre abril y julio. La puesta consta de 5 a 7 huevos, que son inclubados durante unos 12 a 15 días.

Los pulluelos nacen ciegos y desnudos, necesitando el calor materno durante algunos días. Permanecen en el nido de 13 a 15 días. Cuando aprenden a volar su pecho todavía no es rojo, por lo que pueden circular impunemente por el territorio de sus padres.

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